Los diez conciertos imprescindibles del Mad Cool 2026

 

De izq. a dcha. (empezando por arriba), A Perfect Circle, Boys Noize, Foo Fighters, Pulp, Halsey, Interpol, David Byrne, Wolf Alice, HotWax y Villanelle.

 

De bandas veteranas de la envergadura de Foo Fighters, A Perfect Circle, Interpol y Pulp a promesas emergentes como HotWax y Villanelle y leyendas de la talla de David Byrne, el cartel del festival madrileño cuenta con nombres para que su décimo aniversario sea una de las mejores ediciones


El décimo aniversario del Mad Cool Festival se celebrará del 8 al 11 de julio en el recinto Iberdrola Music de Madrid. La edición de este año cuenta como principal atractivo con el concierto de Foo Fighters, que regresa a España por primera vez desde 2017, ofreciendo su único concierto en territorio nacional, además de otras actuaciones esperadas como Moby, Florence + The Machine, Pulp, Halsey y Nick Cave & The Bad Seeds y artistas que debutan en España, como Jennie, el proyecto en solitario de la cantante de Blackpink, y Lorde, que visitará por primera vez Madrid para presentar su nuevo álbum ‘Virgin’.

A estos nombres se suman artistas consolidados como Twenty One Pilots, Kings of Leon, Zara Larsson, Pixies, David Byrne, A Perfect Circle, The Last Dinner Party, Kasabian y Renée Rapp, y una segunda línea que ofrece una oportunidad única para descubrir nuevas propuestas, con talentos emergentes como Villanelle, CMAT, Palaye Royale, Holly Humberstone, HotWax y Chloe Slater, entre muchos otros.

Para aquellos que ya tengan su abono o entrada de día comprada, y también para los que todavía no lo hayan hecho (aún quedan en madcooltickets.com), hemos seleccionado los diez conciertos que más ganas tenemos de ver este año, tanto de cabezas de cartel como de esa letra pequeña que siempre depara sorpresas, especialmente de aquellos nombres que creemos que gustarán a los fans del rock más alternativo.

 

Foo Fighters

 
 

Hay bandas que acaban convertidas en una recreación de sí mismas, atrapadas en el circuito infinito de los grandes festivales y las giras nostálgicas. Lo sorprendente de Foo Fighters es que, incluso después de tres décadas y de haber alcanzado un estatus casi institucional dentro del rock, todavía sacan discos y canciones que merece la pena escuchar. Es el caso de ‘Your favourite toy’, en el que la banda recupera la frescura de sus inicios tras el catártico ‘But here we are’ de 2023 que llegó poco después de la muerte de Taylor Hawkins.

La presencia de Foo Fighters por segunda vez en el Mad Cool, y primera en España desde precisamente aquel ya lejano 2017, llega además tras superar un nuevo momento delicado. Los problemas maritales de Dave Grohl y el despido del batería Josh Freese, sustituido rápidamente por toda una garantía como Ilan Rubin (NIN), tan solo dos años después de su fichaje hicieron saltar las alarmas, pero los conciertos recientes han demostrado que siguen siendo enormes y explosivos en directo.

Pocas bandas contemporáneas manejan el ‘crescendo’ emocional de un festival como ellos. ‘Everlong’, ‘My Hero’, ‘The Pretender’ y ‘All My Life’ ya funcionan casi como himnos transgeneracionales, pero lo interesante es cómo consiguen que canciones escuchadas miles de veces todavía tengan pegada física y, como confesó el nuevo batería, a diferencia de muchas otras bandas, sin un metrónomo que pueda encorsetar a los músicos. En una época donde muchos cabezas de cartel actúan en piloto automático, Foo Fighters siguen tocando como si todavía tuvieran algo que demostrar.

 

Miércoles 8 de julio
Escenario Region of Madrid: 22.00 horas

 

Villanelle

 
 

A pesar de llevar el ilustre apellido de su padre, Gene Gallagher se ha empeñado en que su banda no suene a Oasis ni a nostalgia del brit pop, aunque físicamente sea un clon de Liam. Villanelle pertenece a esa nueva generación de proyectos que entienden el post punk no como una etiqueta cerrada, sino como una atmósfera emocional. Hay ecos reconocibles –guitarras tensas, bajos cavernosos, voces entre el susurro y la amenaza–, pero también una voluntad bastante clara de escapar del revival automático que ha inundado media escena alternativa europea durante los últimos años.

Entre las referencias de su primer EP, ‘Measly Means’, aparecen Nirvana, Deftones, The Smashing Pumpkins y My Bloody Valentine, lo que deja bien claro que su ambición es un directo más visceral que el de la típica banda más preocupada en el estribillo perfecto.

 

Miércoles 8 de julio
Escenario Mahou Cinco Estrellas: 20.10

 

HotWax

 
 

HotWax representa algo que necesita un festival gigante: una banda joven que todavía suena peligrosa. No en un sentido grandilocuente, sino en la capacidad de transmitir descontrol real. Su primer álbum, ‘Hot Shock’ (2025), es una descarga pura de adrenalina, grabado en directo para capturar toda esa energía del grupo, con temas viscerales como ‘She’s got a problem’, ‘Strange to be here’ y ‘Wanna be a doll’. Las comparaciones con el grunge noventero o el indie británico más musculoso son inevitables, pero se quedan cortas. Hay algo mucho más contemporáneo en su forma de entender la agresividad: menos épica y más descarga emocional inmediata. Por momentos recuerdan a cómo sonaban algunas bandas cuando todavía no habían aprendido a autocensurarse para funcionar mejor en los algoritmos y ‘playlists’.

 

Miércoles 8 de julio
Escenario Mahou Cinco Estrellas: 18.35

 

Wolf Alice

 
 

Wolf Alice lleva años esquivando la trampa de convertirse únicamente en la gran esperanza del rock británico. Lo interesante de su trayectoria es precisamente cómo han ido escapando de cualquier definición demasiado cerrada. Empezaron orbitando alrededor del grunge, el shoegaze y el indie más áspero, pero cada disco ha ampliado el rango emocional y sonoro de la banda sin diluir su personalidad.

Gran parte de esa versatilidad tiene que ver con la presencia de Ellie Rowsell. Pocas vocalistas actuales son capaces de alternar vulnerabilidad extrema y explosión salvaje con tanta naturalidad. Wolf Alice puede pasar de una delicadeza casi etérea a una descarga de ruido monumental dentro de la misma canción sin que parezca un ejercicio calculado.

Esta será su tercera actuación en el Mad Cool, pero la primera como cabeza de cartel, gracias a un disco tan sobresaliente como ‘The clearing’, con una clara influencia setentera en muchos arreglos y una producción mucho más abierta y luminosa de la mano de Greg Kurstin.

 

Miércoles 8 de julio
Escenario Region of Madrid: 20.20 horas

 

Boys Noize

 
 

El productor alemán Alex Ridha siempre ha trabajado en una zona especialmente interesante de la electrónica contemporánea, mezclando tecno, electro, EBM y rave sin preocuparse demasiado por las fronteras de género. Lo importante no es tanto la pureza estilística como el impacto físico del sonido. Hay violencia, saturación y una cierta sensación industrial en su música que sigue resultando muy efectiva en espacios masivos.

Boys Noize llega al Mad Cool en el mejor momento de su carrera, tras colaborar en la gira con Nine Inch Nails tan activamente que han acabado creando su propio supergrupo, Nine Inch Noize, que fue una de las actuaciones más destacadas de Coachella. En un festival dominado por las guitarras y la nostalgia noventera, su directo puede convertirse en la propuesta más cercana a una rave de toda la programación.

 

Jueves 9 de julio
Escenario The Loop Iberdrola, 23.15

 

Halsey

 
 

Demasiado pop para ciertos círculos alternativos, demasiado extraña para el ‘mainstream’ más conservador y demasiado explícita emocionalmente para encajar en la vieja idea de estrella prefabricada. Sin embargo, el paso de los años ha terminado confirmando algo bastante evidente: pocas artistas de su generación han sabido construir una identidad tan reconocible y cambiante al mismo tiempo como Halsey.

Gran parte de esa evolución explotó definitivamente con ‘If I can’t have love, I want power’, el disco producido junto a Trent Reznor y Atticus Ross. Más que un simple giro sonoro, el álbum funcionó como una declaración de intenciones: guitarras abrasivas, producción industrial y una oscuridad emocional que conectaba directamente con el universo de Nine Inch Nails sin perder del todo el ADN pop de Halsey. Lo interesante es que no sonaba a apropiación estética pasajera, sino a una artista encontrando por fin el contexto sonoro perfecto para toda la ansiedad, rabia y vulnerabilidad que ya estaba presente en sus letras.

Desde entonces, su carrera ha seguido moviéndose en una dirección cada vez menos previsible. Halsey parece especialmente interesada en dinamitar la idea de coherencia comercial que suele exigirse a las grandes estrellas del pop. Puede pasar de un ‘hit’ gigantesco a una canción cercana al alt rock noventero o al electro industrial sin preocuparse demasiado por mantener una narrativa limpia. Y precisamente ahí reside buena parte de su atractivo: en esa sensación constante de artista en conflicto consigo misma, capaz de convertir sus contradicciones en combustible creativo.

 

Viernes 10 de julio
Escenario Region of Madrid: 19.05 horas

 

A Perfect Circle

 
 

El regreso de A Perfect Circle sigue teniendo algo extraño, casi improbable. Durante mucho tiempo parecieron una anomalía nacida de principios de los 2000: demasiados sofisticados para el nu metal, demasiados oscuros para el rock alternativo convencional y demasiados emocionales para funcionar únicamente como proyecto intelectual. Sin embargo, el paso del tiempo les ha sentado sorprendentemente bien.

Gran parte del magnetismo del grupo sigue dependiendo de Maynard James Keenan, uno de los ‘frontmen’ más particulares del rock contemporáneo. Su manera de ocupar el escenario nunca ha necesitado gestos grandilocuentes, ya sea con Tool, A Perfect Circle o Puscifer. Incluso cuando permanece parcialmente oculto o evita el contacto frontal con el público, consigue generar una tensión hipnótica difícil de replicar.

Musicalmente, además, A Perfect Circle ha envejecido mejor que muchas bandas de su generación. Canciones como ‘Judith’, ‘The hollow’, ‘The outsider’ y ‘The noose’ todavía suenan enormes, melancólicas y profundamente teatrales. La banda acaba de publicar un nuevo sencillo, ‘Starless’, escrito por Maynard James Keenan y el guitarrista Billy Howerdel y que cuenta de nuevo con Josh Freese en la batería e incluye los ‘riffs’ densos característicos de la banda con pasajes atmosféricos y otros más melódicos. Un regreso muy esperanzador tras el flojo ‘Eat the Elephant’ de 2018.

 

Viernes 10 de julio
Escenario Orange: 23.10

 

Interpol

 
 

Hubo un momento en que Interpol parecía una banda destinada a convertirse en gigantesca. Eran los inicios del 2000 y nunca llegó a alcanzar esa dimensión. Sin embargo, mientras muchos de sus contemporáneos han ido desapareciendo o se convertían en caricaturas nostálgicas, ellos simplemente siguieron ahí, manteniendo una coherencia estética casi obsesiva. Esa continuidad, vista con perspectiva, se ha convertido en una de sus mayores virtudes.

Su sonido sigue funcionando porque nunca dependió exclusivamente de una moda concreta. Guitarras afiladas, ritmos contenidos y una melancolía que convirtió discos como ‘Turn on the bright lights’ en auténticos tótems generacionales. Verlos en directo sigue teniendo algo profundamente magnético. No es una banda explosiva en el sentido clásico, sino que su fuerza aparece precisamente en la contención. Mientras otros grupos intentan sobreestimular constantemente al público, Interpol construye una tensión lenta y elegante.

 

Viernes 10 de julio
Escenario Orange: 0.55

 

Pulp

 
 

El regreso de Pulp no funciona únicamente por nostalgia. De hecho, gran parte de su relevancia actual tiene que ver con cómo sus canciones dialogan con el presente de manera inesperada. La mirada irónica, incómoda y profundamente humana de Jarvis Cocker sigue pareciendo mucho más aguda que la de buena parte del pop contemporáneo. Lo fascinante de Pulp siempre fue su capacidad para convertir lo cotidiano en algo épico. Hablar de frustración de clase, deseo, vergüenza o alienación social mientras construían himnos gigantescos para cantar en grupo. Muy pocas bandas británicas entendieron tan bien la relación entre observación social y euforia colectiva.

Además, Jarvis continúa siendo uno de los mejores ‘frontmen’ que ha dado el Reino Unido. No necesita correr de un lado a otro ni forzar una energía artificial. Su carisma nace precisamente de lo contrario: del gesto raro, del humor incómodo, de esa mezcla entre estrella del pop y vecino excéntrico. Ver a miles de personas coreando ‘Common People’ en 2026 probablemente diga más sobre el estado actual del mundo de lo que parece.

 

Sábado 11 de julio
Escenario Region of Madrid, 0.40 horas

 

David Byrne

 
 

Pocas figuras han envejecido con tanta curiosidad creativa como David Byrne. Lo más impresionante no es únicamente el legado de Talking Heads, sino la manera en que Byrne ha evitado convertirse en una reliquia autoconsciente. Incluso hoy sigue transmitiendo la sensación de artista permanentemente en movimiento. Sus directos recientes han demostrado algo importante: muchas de las ideas escénicas que parecían extravagantes hace décadas ahora resultan completamente contemporáneas. Coreografías minimalistas, escenografías dinámicas, mezcla de performance, funk, electrónica y art rock… Byrne entendió muchísimo antes que otros que un concierto podía funcionar como experiencia total y no solo como reproducción de canciones. Y luego están las propias canciones, por supuesto. Temas como ‘Once in a lifetime’, ‘Psycho killer’ o ‘This must be the place’ han sobrevivido porque siguen sonando extraños incluso después de convertirse en clásicos absolutos.

 

Sábado 11 de julio
Escenario Orange, 0.05 horas