10 colaboraciones entre iconos del rock que parecían imposibles

 
Rivalidad en el rock

Noel Gallagher vs. Damon Albarn, Trent Reznor vs. Fred Durst y Nick Cave vs. Flea.

 
 

Noel Gallagher deseó a Damon Albarn que «se muriera de sida», Nick Cave sentenció que la música de RHCP era «basura» y Trent Reznor llamó «imbécil» a Fred Durst y describió las canciones de Limp Bizkit como «una mierda», pero acabaron tragándose sus palabras y grabando una canción juntos o compartiendo créditos


Luchas de egos, discrepancias creativas, disputas por los derechos de una canción, batallas por el número uno, críticas feroces en la prensa, indirectas en las redes sociales, rupturas sentimentales, estilos antagónicos… Las razones por las que dos artistas o bandas protagonizan un duelo dialéctico o un enfrentamiento son de lo más variadas, pero con el paso del tiempo, y al alcanzar la madurez, en ocasiones son capaces de enterrar el hacha de guerra y, lo más increíble, llegar a colaborar en una canción que pone fin a años de hostilidad y de declaraciones cruzadas y puñaladas gratuitas.

A veces una única frase desata una gran enemistad. Si bien en muchos casos se trataban de peleas que fueron alimentadas por la prensa musical o resultado de grandes estrategias de marketing, en otros existía un resentimiento real y odio visceral que se tradujo en declaraciones explosivas –y, a veces, insultos– que quedarán para siempre en internet y en las hemerotecas, pero que se diluyen y resultan casi cómicas al conocer los acontecimientos posteriores.

O cómo se explica que Noel Gallagher pasara de desear a Damon Albarn que «se muriera de sida» a componer con él una canción de Gorillaz. O que Dave Grohl se riera en la cara de Axl Rose y de Guns N’ Roses en unos premios de la MTV y luego tocara la batería con Slash e incluso compartiera escenario con la banda. O que Billy Corgan se sintiera defraudado por el reconocimiento que recibió de su participación en el exitoso disco ‘Celebrity skin’ de Hole y volviera a tropezar con la misma piedra en uno de los siguientes álbumes de la banda de Courtney Love... Y así hasta diez casos conocidos (cinco ahora y otros cinco en la segunda parte) en el mundo del rock (fundamentalmente) en los que se pasó de la animadversión a coescribir, a veces involuntariamente, una canción con el que se supone que era el enemigo.

 

Trent Reznor vs. Limp Bizkit

 

Trent Reznor y Fred Durst.

 
Su ‘arte’, en el sentido más amplio de la palabra, es una mierda
— Trent Reznor (sobre Fred Durst), en Kerrang

La historia más irónica y surrealista de todas es la de Trent Reznor y Limp Bizkit, una de las grandes rivalidades de finales de la década de los 90 y principios de este siglo, en plena efervescencia del nu metal. El líder de Nine Inch Nails criticó duramente al grupo de Jacksonville tras su polémica y caótica actuación en el festival Woodstock de 1999, declarando en una entrevista en ‘Rolling Stone’ que Fred Durst podía «surfear en un trozo de madera» por su trasero, en clara referencia a las imágenes del cantante, a quien también llamó «imbécil» (‘moron’), subido en una especie de tabla durante su versión de ‘Faith’, de George Michael, junto a varios fans, que se pasaron todo el concierto haciendo ‘crowdsurfing’ sobre los paneles de madera que arrancaron del recinto.

 
 

«Me pareció una de las peores mierdas que había visto nunca», opinó Reznor sobre el festival llamado a recuperar el espíritu de Woodstock, uno de los episodios más lamentables de la historia de la música por la combinación de calor extremo, deficientes infraestructuras, precios abusivos, vandalismo, agresiones sexuales, inseguridad… y algunas de las bandas que tocaron.

En una entrevista en ‘Kerrang’ en el 2000, Reznor siguió con su cruzada contra Limp Bizkit: «Una cosa es que sepas el lugar que te corresponde, como ‘oye, soy un idiota que toca música de mierda, pero la gente la compra, que le den, yo me divierto’. Pero otra muy distinta es que te creas David Bowie después de haberte quedado despierto toda la noche para escribir una canción llamada ‘Break stuff’». Y la puntilla: «Probablemente Fred Durst escribió mal la palabra ‘break’ las primeras veces. Puede que sea un tipo genial, no lo conozco. Pero su ‘arte’, en el sentido más amplio de la palabra, es una mierda».

A eso había que añadir los comentarios del músico de Pennsylvania acerca del nu metal, que consideraba un producto comercial, incluso «una parodia», en lugar de algo artístico, y que pensaba que quedaría en la historia como «una simple nota al pie olvidada», y su crítica velada en el videoclip de ‘Starfuckers Inc’ (un ataque directo de por sí a la industria y a la música alternativa), en el que aparecía en una feria lanzando pelotas de béisbol a platos con las caras de artistas famosos, y uno de los que rompía era el de Fred Durst (también aparecen Marilyn Manson, Courtney Love, Michael Stipe, Billy Corgan, Gene Simmons, Paul Stanley, Mariah Carey, Cher…).

 
 

La respuesta de Durst, aparte de deslizar que se trataba de un ataque de envidia por el éxito de Limp Bizkit, llegó en forma de ‘diss track’ (canción de ofensa), algo típico en el mundo del hip hop. ‘Hot dog’, tema que abría el exitoso álbum ‘Chocolate starfish and the hot dog flavored water’, incluía hasta 46 veces la palabra ‘fuck’, algunas pullas a Nine Inch Nails («A nine-inch nail, I'll get knocked the fuck out»/un clavo de nueve pulgadas te dejará fuera de combate) y deformaba letras de algunas de las canciones más famosas de Nine Inch Nails (‘Closer’, especialmente, incluida la melodía del estribillo; ‘The perfect drug’ y ‘Burn’) para ridiculizar al músico:

 

Hot dog

You wanna fuck me like an animal

You like to burn me on the inside

You like to think that I’m a perfect drug

Just know that nothing you do will bring you closer to me

 
 

Closer

I wanna fuck you like an animal

I wanna feel you from the inside

I wanna fuck you like an animal

My whole existence is flawed

You get me closer to God

 
 


Pero el tiro le salió por la culata. Todas esas referencias obligaron a incluir a Reznor, para no ser demandados, en los créditos de la canción como coautor, algo a lo que, a pesar de las tensiones entre ellos y que era una mofa hacia él, accedió para no retrasar el lanzamiento del álbum, ya que en aquel momento ambos formaban parte de la discográfica Interscope. Un enfrentamiento con Limp Bizkit que llegó a calificar como «casi cómico».

Así que lo que a priori era una canción para insultarlo, se convirtió en una fuente de ingresos inesperada para Reznor, con más de 190 millones de reproducciones en Spotify y subiendo, en un álbum que tan solo en su primera semana de lanzamiento vendió más de un millón de copias en Estados Unidos y llegó a alcanzar los diez millones en todo el mundo.

Aunque la mejor frase sobre Limp Bizkit siempre será la de Tim Commerford, bajista de Rage Against the Machine, que en una entrevista a ‘Rolling Stone’ llegó a pedir disculpas por haber sido una de las principales influencias de la banda: «Me siento muy mal por haber inspirado esa mierda».


Oasis vs. Blur

 

Noel Gallagher y Damon Albarn.

 
Espero que el bajista [Alex James] y el cantante [Damon Albarn] contraigan el sida y se mueran, porque los odio
— Noel Gallagher, en The Observer

La competitividad puede transformarse en odio. La gran batalla del britpop entre Oasis y Blur arrancó como una lucha por el número uno. Los de Mánchester, en la cresta de la ola tras publicar su álbum debut, ‘Definitely maybe’, y que enarbolaban la bandera de la clase obrera, lanzaban su ‘single’ ‘Roll with it’, y Damon Albarn, paradigma del pijo londinense y que también venía de triunfar con el tercer disco de la banda, ‘Parklife’, decidió sacar ‘Country House’, adelanto del disco ‘The great escape’, el mismo día, el 14 de agosto de 1995, en lugar de una semana después, tal y como estaba previsto. El motivo era que quería forzar un enfrentamiento directo con los hermanos Gallagher, que habían logrado alcanzar el puesto más alto con su anterior ‘single’, ‘Some might say’, algo que Liam echó en cara a Albarn en la fiesta de celebración y que sentó especialmente mal al músico, que consideraba su música poco original y comparaba a Oasis despectivamente con Status Quo.

Las dos canciones no eran ni mucho menos de lo mejor de ambas discografías, pero Blur ganó esa primera batalla, al vender 274.000 copias del ‘single’ por las 216.000 de Oasis. Y, además, para celebrar la victoria, Alex James, el bajista del grupo, lució una camiseta de Oasis durante su actuación en el programa ‘Top of the pops’. Lo que para Blur era simplemente un juego competitivo, Oasis lo llevó al terreno personal, y los hermanos Gallagher se desenvolvían mejor en el barro y no tenían rival a la hora de soltar frases incendiarias. La reacción de Noel no se hizo esperar, cargando las tintas sobre James y Albarn: «Espero que contraigan el sida y se mueran, porque los odio». Lo dijo en una entrevista en el periódico ‘The Observer’ y tal era la barbaridad que días después mandó una carta a la prensa británica en la que se retractaba de sus palabras: «Aunque no soy fan de su música, les deseo a Damon y Alex una vida larga y saludable».

 
 

El siguiente asalto llegó en la gala de los Brit Awards de 1996, en los que Oasis arrasó con ‘(What’s The Story) Morning Glory?’, galardonado como mejor álbum, y Noel y Liam hicieron su propia versión de ‘Parklife’, cambiándola por ‘Shitlife’.

Y el último episodio ocurrió ya en 1999, cuando Noel volvió al ataque: «No me peleo fácilmente con la gente. Excepto con ese imbécil de Blur. Ahora parece un basurero, pero le deseo buena suerte». Y Albarn respondió criticando la sobreexposición mediática de los hermanos Gallagher en declaraciones a ‘NME’, donde aseguró que fue «una pena» cuando empezaron a aparecer en las revistas ‘Hello’ y ‘OK’. «Eso me pareció una traición a lo que ellos representaban. Así que no sé qué se puede hacer a partir de ahí».

Muchos años después, en 2011, Noel y Damon Albarn coincidieron en un pub y se tomaron una cerveza juntos. A partir de ahí, su relación mejoró e incluso compartieron escenario en 2013 en el Royal Albert Hall durante un concierto benéfico. Allí tocaron junto a Graham Coxon, guitarrista de Blur, y Paul Weller uno de los mayores clásicos de los de Londres, ‘Tender’, y en 2015 en la fiesta de cumpleaños de Paul Simonon, bajista de The Clash, en la que tocaron canciones de Gorillaz.

 
 

Finalmente, en 2017, el mayor de los hermanos Gallagher aportó su voz y coescribió la canción ‘We got the power’ de la otra gran banda de Albarn, Gorillaz. Se trataba del segundo ‘single’ del disco ‘Humanz’. Un cruce artístico que hubiera sido imposible en la década de los 90 y que el propio Noel reconoció que su yo del pasado, en un mal día, «se hubiera apuñalado en los cojones» antes que hacerlo.

En el caso de Liam, ya declaró que «no estaba interesado» en una colaboración con Albarn, porque Gorillaz es «música para empollones y ‘hipsters’». Y en cuanto a Blur, en Twitter escribió que no habían grabado ni un solo álbum bueno y tan solo salvaba dos canciones: ‘Beetlebum’ y Lonesome street’.

 
 

Oasis vs. One Direction

 

Noel Gallagher y Harry Styles y Louis Tomlinson, de One Direction

 
¿A quién le importa una mierda lo que hagan los putos One Direction? Son unos chupapollas, todos ellos estarán en rehabilitación cuando cumplan los 30
— Noel Gallagher, en Esquire

No entraba en las quinielas de nadie que Noel Gallagher apareciera en los créditos de una canción de un excomponente de One Direction. Y más aún con la retahíla de titulares que ha dejado a lo largo de los años sobre la ‘boyband’ británica. El compositor de Oasis describió su estilo como «música pop banal» y les llamó directamente «idiotas». En una entrevista a ‘Esquire’ llegó a asegurar lo siguiente: «¿A alguien le importa una mierda lo que hagan estas estrellas del pop actuales? ¿A quién le importa una mierda lo que hagan los putos One Direction? Son unos chupapollas, todos ellos estarán en rehabilitación cuando cumplan los 30». Y en otra ocasión, en ‘GQ’ acusó a la banda de asesinar el clásico de Blondie ‘One way or another’ con su versión y felicitó al tipo que escribe «esas putas canciones de mierda», porque «tiene putas casas nuevas saliéndole por los oídos».

Y la respuesta de Louis Tomlinson, uno de los cinco componentes de la banda, no tardó en llegar: «Dice mierdas así, pero eso es precisamente lo que cabría esperar de alguien como él. Es predecible». También llamó «imbécil» a Noel después de que el músico confesara que, junto a Damon Albarn, se pasó toda una gala de los Brit Awards mandando a la mierda a los miembros de One Direction.

Por ello, resultó toda una sorpresa que Noel permitiera que Tomlinson incluyera en su canción ‘Walls’, que da nombre a su álbum debut en solitario, partes ‘inspiradas’ en hasta tres temas de Oasis: ‘Stop crying your heart out’, ‘Acquiesce’ (el estribillo es idéntico) y ‘Cast no shadow’. Además, el videoclip incluye un guiño al de ‘Live forever’, al aparecer el cantante sentado en una silla a media altura pegada a una pared de ladrillos, tal y como hacía Liam Gallagher. No obstante, admitió que no sabía si Noel había llegado a escuchar la canción.

 
 
 
 

Años más tarde, Noel, que aparece como letrista y compositor del tema, se jactó de que pudo pagar la nueva cocina de su mansión gracias a los ingresos obtenidos por los derechos de autor, y reconoció que dio permiso porque no percibió las similitudes entre la música de Oasis y la canción de Louis Tomlinson.

En un podcast del humorista Matt Morgan, contó toda la historia, confesando que cuando le enviaron la canción, porque se suponía que el estribillo era clavado al de ‘Acquiesce’, realmente no notaba el parecido, así que aceptó el dinero. «Yo les dije: ‘Gracias. Me pagó una cocina nueva’».


Nick Cave vs. Red Hot Chili Peppers

 

Nick Cave y Flea.

 
Siempre que estoy cerca de un altavoz preguntándome ‘¿qué coño es esta basura que suena?’, la respuesta es Red Hot Chili Peppers
— Nick Cave, en 2004

Una de las grandes sorpresas de 2026 es el primer álbum en solitario de Flea, bajista de Red Hot Chili Peppers. Con el título de ‘Honora’ y fecha de publicación prevista para el 27 de marzo, el álbum supone un regreso a sus raíces y a su amor por el jazz y la experimentación, con hasta seis composiciones originales y versiones de piezas de artistas como George Clinton, Frank Ocean y Jimmy Webb, entre otros. Además, cuenta con las colaboraciones de Thom Yorke (Radiohead), con quien Flea formó la banda Atoms for Peace, y lo más sorprendente, de Nick Cave.

Y es que el australiano es el autor de una de las frases más demoledoras sobre RHCP, que apareció en una revista en 2004, y a la que siempre se recurre para criticar a la banda de Los Ángeles: «Siempre que estoy cerca de un altavoz preguntándome ‘¿qué coño es esta basura que suena?’ La respuesta es Red Hot Chili Peppers». Algo que dolió especialmente a Flea, quien actuó como mediador y a pesar de todo insistió en que le encantaba su música y era un gran admirador. «Tengo todos sus discos. No me importa si Nick Cave odia a mi banda, porque su música lo es todo para mí y él es uno de mis compositores, cantantes y músicos favoritos de todos los tiempos. Me encantan todas las encarnaciones de Bad Seeds. Pero solo me dolió por un segundo, porque mi amor por su música es más grande que toda esa mierda y, si él piensa que mi banda es mala, no pasa nada», respondió.

Al hilo de la próxima publicación del disco y la colaboración, el cantante ya escribió una larga reflexión sobre la famosa frase en marzo de 2025 en su propia ‘newsletter’, ‘The Red Hand Files’. En el texto, describe su crítica como un «comentario improvisado y cruel», aunque «sin mala intención» y expresa su gran admiración hacia Flea. «Era el tipo de comentario desagradable que solía hacer en aquella época para molestar a la gente», confiesa, añadiendo que era un «alborotador» y se sentía «cómodo» en ese papel.

En años posteriores, Flea participó en un concierto en Coachella en 2013 con los Bad Seeds con el coro infantil del Conservatorio de Música Silverlake que él mismo fundó, y también tocó el bajo de la canción ‘We No Who U R’ durante un concierto en 2022 de la gira ‘Carnage’ en Los Ángeles.

Una relación amistosa con el paso de los años que finalmente ha fructificado en la canción del disco de Flea, que se trata de una versión de ‘Wichita Lineman’, escrita por Jimmy Webb para Glen Campbell. «La pista surgió como una hermosa conversación entre la trompeta de Flea y mi voz, llena de anhelo y amor, una canción que trasciende sus partes individuales y se convierte en una danza cósmica que evoluciona lentamente, en forma de reconciliación y disculpa». El 27 de marzo descubriremos qué tal suena.

 
 

Nas vs. Jay Z

 

Nas y Jay Z

 

Fuera del rock, aunque existen numerosos ejemplos de ‘beefs’ entre estrellas del hip hop (desde el mítico entre Tupac Shakur y The Notorious B.I.G. al más reciente de Kendrick Lamar y Drake), uno de los más emblemáticos y prolíficos es el de Nas contra Jay Z, con hasta cinco canciones en las que se dedican todo tipo de lindezas, y dos de ellas, ‘Takeover’ y ‘Ether’, consideradas de las mejores de este tipo de tomas y dacas.

La tensión entre los dos neoyorquinos creció a raíz de una colaboración fallida. Shawn Corey Carter, Jay Z, invitó a Nasir bin Olu Dara Jones, Nas, a participar en la canción ‘Bring it on’ de su álbum de debut, ‘Reasonable doubt’, en 1996, pero el rapero nunca llegó al estudio para grabar su parte, así que, en venganza, el productor Ski Beatz sampleó una línea de su canción ‘The World is Yours’ en ‘Dead Presidents II’ de Jay Z, algo que no le gustó nada, además de que un amigo de Carter, Memphis Bleek, sacó una canción en la que despotricaba sobre él.

En sus siguientes trabajos, Nas lanzó diferentes pullas a Jay Z, como que no era el rey de Nueva York, poniendo en duda su fama de gánster y asegurando que Eminem lo había «asesinado» en su colaboración en ‘Renegade’, coronándose finalmente en ‘Ether’, en la que se burla de su apariencia y lo acusa de haberse vendido y de copiar su estilo y el de otros raperos (lo llama literalmente ‘stan’, acrónimo de ‘stalker’ y ‘fan’, que popularizó Eminem y que adquirió un nuevo significado como alguien que vive a la sombra de otro artista). Fue tan alabada la canción que la palabra ‘ether’, en forma de verbo (‘etherize’), se convirtió en un término usado en el mundo del hip-hop cuando se destroza y humilla a alguien verbalmente.

 
 

Jay Z devolvió el golpe haciendo referencia a su éxito comercial en comparación con Nas, al que consideraba una reliquia del pasado, y dejando perlas en ‘Takeover’ como que «todo lo que escribes es basura» y que solo había hecho un álbum decente en diez años (‘Illmatic’), llegando al nivel máximo de ataque en la canción ‘Supa ugly’, en la que se jactaba de haberse acostado con la madre de la hija de Nas (literalmente decía que había tenido relaciones sexuales con Carmen Bryan en el asiento trasero de su Bentley y que había dejado preservativos usados en el asiento de su bebé). Pero la que más se ofendió fue la propia madre de Jay Z, que al escuchar el tema obligó a su hijo a disculparse públicamente.

 

‘Supa ugly’

Me and the boy A.I. got more in common than just balling and rhyming

Get it? More in Carmen

I came in ya Bentley backseat

Skeeted in Jeep

Left condoms on ya baby seat

Here nigga, the gloves is off

The love is done

 

La paz llegó por sorpresa con la participación de Nas en un concierto de Jay Z en Nueva Jersey en 2005 durante la gira ‘I declare war’, en el que cantaron juntos los temas ‘Dead Presidents’ y ‘The world is yours’, y la firma del rapero con el sello del marido de Beyoncé, Def Jam Records, del que en aquel momento era director, publicando su primera colaboración oficial, ‘Black Republican’, en 2006, a la que han seguido otras como ‘Success’; ‘I do it for hip hop’, junto a Ludacris; ‘Bath Salts’, en el disco póstumo de DMX; y ‘Sorry not sorry’, en el álbum de DJ Khaled. Así que, aunque la mayoría consideró que Nas ganó la batalla dialéctica a Jay Z, el rapero dio el jaque mate al convertirse en su jefe.

 
 

EXTRA

Brandon Flowers vs. EDM

 

Brandon Flowers y Steve Angello.

 
¡Ningún DJ va a lograr un tema tan bueno como Mr. Brightside
— Brandon Flowers, en Mondosonoro

Aunque no tiene la fama de bocazas, Brandon Flowers tuvo unos inicios conflictivos con una larga lista de enemigos. El líder de The Killers protagonizó enfrentamientos y polémicas con artistas como Kanye West, a quien le afeó su ego; las bandas emo punk como Panic! at the Disco, Fall Out Boy y My Chemical Romance; Green Day, a los que tildó de antipatriotas por grabar el DVD de ‘American idiot’ en Inglaterra y, especialmente, The Bravery, a los que consideraba imitadores, y John Mayer, sobre el que dijo que si en el infierno sonara una canción repetidamente, esa sería ‘Daughters’. «No sé por qué me molesta tanto», declaró en Rolling Stone. Años después se disculpó con el músico tras un encuentro en un restaurante. Su justificación para todos esos comentarios fue que imitaba la actitud de sus idolatrados hermanos Gallagher de hablar mal y criticar a otras bandas para ganarse el respeto de la industria.

Con ninguno de ellos ha llegado a colaborar, pero sí lo hizo con un artista de un género que ha criticado en reiteradas ocasiones. Flowers defiende que «ninguna canción de un DJ puede competir con un gran tema de rock n' roll como ‘Mr. Brightside’ o ‘Don’t Look Back In Anger’» y que es música «diseñada para el oyente poco exigente». Sin embargo, debido a las presiones de su sello discográfico para que hiciera una canción con un gran artista de EDM por razones comerciales, aunque rechazó a muchos de los más destacados del momento que le enviaron pistas para que cantara en ellas porque «no podía cantarlas» o simplemente no conectaba con ellas, aceptó trabajar con Avicii.

Pero la colaboración no fue del todo satisfactoria para el cantante de Las Vegas, que participó en la composición de ‘The Days’ y puso la voz, pero descartó su publicación, siendo posteriormente grabada una nueva versión con Robbie Williams. La maqueta original se filtró años después y parece que el motivo es que Flowers no quedó conforme con el resultado final. También se ha deslizado que no estaba de acuerdo con que un DJ recibiera todo el crédito por una canción que él sentía como suya.

 
 

Y lo mismo sucedió con su colaboración con Steve Angello, con el que también grabó una versión de ‘Feels like heaven’, de Fiction Factory, pero nunca se publicó. Finalmente, el DJ sueco transformó la canción en otra titulada ‘Nothing scares me anymore’, que incorporaba algunas partes instrumentales y a Sam Martin como vocalista invitado.

 
 

ℹ️El reportaje se completará con las otras cinco colaboraciones que parecían poco probables la próxima semana.