Carlos Ares y Midnight Generation se coronan en el Warm Up
Montaje con los artistas del Warm Up 2026: Sanguijuelas del Guadiana, Midnight Generation, Carlos Ares, Repion, Bloc Party, Deadletter, Lori Meyers y Guitarricadelafuente. / ÁLVARO RABADÁN
Deadletter, Repion, Viva Belgrado y Sanguijuelas del Guadiana también dejan huella en un festival que se consolida como una de las citas imprescindibles del circuito nacional, con 52.000 asistentes durante las dos jornadas
CARLOS GARCÍA y M. Á. MUÑOZ (TEXTO)
ÁLVARO RABADÁN (FOTOS Y VÍDEO)
Todo lo bueno se acaba. Y el Warm Up de 2026 ya es historia, mientras descontamos los días para 2027. El festival sigue apostando por lo seguro, incorporando a su cartel todos aquellos grupos del indie patrio que de repente se convierten en fenómeno cada temporada (Ultraligera y Sanguijuelas del Guadiana, lo último de lo último, y La La Love You, de años anteriores), que combina con otras propuestas destinadas a la generación de TikTok (Rusowsky, Akriila, Amore...) y algunas aportaciones internacionales para los más veteranos, como James, Fatboy Slim y Bloc Party.
Aunque lo que hace distinto al Warm Up y que no se convierta en otra fotocopia festivalera es ese tercer escenario en el que siempre programa artistas que se salen del molde. Este año los dos grandes descubrimientos son Midnight Generation y Deadletter, uno cada día, que compartieron espacio con otros grupos tan potentes como Viva Belgrado, Biznaga, La Paloma y Karavana, que enriquecen la programación más ‘conservadora’ de los otros dos. Los que huyeron de los cabezas de cartel, que cumplieron con lo previsto e hicieron las delicias de sus fans, y apostaron por darles una oportunidad estarán de acuerdo.
El balance es más que positivo, con unos 52.000 asistentes en las dos jornadas, tan solo algunos pequeños fallos técnicos en conciertos como los de León Benavente y Viva Belgrado y los paraguas y chubasqueros en casa, porque la lluvia que algunos temían que empañara el fin de semana no hizo acto de presencia, o solo de forma anecdótica, en el recinto de la Fica.
De la España vaciada a los escenarios llenos. Sanguijuelas del Guadiana tocó el año pasado en una plaza para no más de 100 personas y el viernes metió a varios miles en el segundo escenario, en uno de los primeros conciertos del festival. Un ascenso tan meteórico como merecido. Guitarricadelafuente, que era uno de los platos fuertes de la jornada inaugural, hace tiempo dejó atrás la tibieza y timidez transformando su ‘show’ en una propuesta grandilocuente que engancha cada vez a más público.
El concierto de la noche y del festival fue el de Midnight Generation. El disco-funk de los mexicanos encajó a la perfección con las necesidades menos esenciales de un festival: traer propuestas que escapen de lo convencional. Un 10 en todos los sentidos.
James fue el reemplazo de The Kooks, que se cayó a última hora. Un grupo digno para el cartel, con himnos intergeneracionales y uno de los vocalistas más icónicos de las últimas décadas, pero tal vez algo desubicados entre la juventud más festivalera. Aunque solo por escuchar ‘Getting away with it (all messed up)’, con Tim Booth totalmente entregado, ya compensa el precio de la entrada.
Ultraligera manoseó una vez más cada cliché rockero ante el público más multitudinario de la primera jornada del festival. El éxito de la banda, más allá de las canciones, reside en mostrarse hiperbólico ante una parroquia fácil de sorprender. Y les funciona. Aunque con nosotros, y otros muchos, no tanto.
Y para cerrar la jornada de viernes, Soulwax ofreció un arrollador concierto de electrónica, de esa que golpea en el pecho. Con un trío de baterías y unos controladores personalizados para modular el sonido de los sintetizadores (con tutorial de cómo funcionaban incluido) que transformaron el escenario en un laboratorio, los belgas mantuvieron al público en un estado de trance colectivo.
Repion está de dulce. Semanas después de poner patas arriba la sala REM, abrió el segundo escenario el sábado con un concierto lleno de guitarras y la furia de quien lleva años peleando su puesto contra viento, marea y prejuicios. Acto seguido, La La Love You inauguró el escenario principal con un montaje que destacaba por un globo gigante en forma de alien y un espectáculo de luces que hubiera resultado más efectivo de noche, en el que no faltaron homenajes a los Ramones, con unas notas de su ‘Blitzkrieg bop’, y a The Flaming Lips, con David Merino lanzándose al público dentro de una burbuja.
Si Sanguijuelas y Guitarrica fueron la raíz del viernes, Carlos Ares la trajo el sábado. Es el mejor artista del año y su ‘show’ escala al nivel al que corresponde tal honor. Su banda son las manos, piernas y voz que ejecutan lo que una mente privilegiada crea.
El año pasado vimos a Bloc Party en el FIB y fue un quiero y no puedo. Siendo fans, le dimos la oportunidad en nuestra casa. Y aun con altibajos y faltos de rodaje, su concierto mejoró, y mucho, el de Benicassim. Las nuevas canciones nos engancharon tanto como ‘Helicopter’ o ‘Banquet’. Hay esperanza.
Deadletter fue la apuesta más auténtica del segundo día. Los ingleses se mueven entre el post punk depresivo y el arrojo propio de su juventud, por momentos caótica. Hay quien pelea toda su vida por impostar una imagen y un carácter que Zac Lawrence trae de serie. Son como si Nick Cave tuviese un hijo con Morrissey y sus padrinos fueran Black Country, New Road.
Sacrificamos a Lori Meyers y a cambio la organización los programó como concierto sorpresa en la plaza de la Merced por la mañana. Hay que aplaudir ese gesto, el ambiente fue maravilloso y es el camino a seguir para siguientes años. Más complicado de comprender es la ausencia de programación el viernes, siendo festivo este año. Hubiese tenido más lógica haberla agregado dejando de lado la del domingo, cuando la gente está más pensando en cómo sobrevivir el lunes que en estirar el esfuerzo una mañana más.
Los problemas técnicos marcaron buena parte del concierto de Viva Belgrado, que de hecho terminó diez minutos antes de lo previsto sin tener muy claro la razón. Aun así, los cordobeses reafirmaron lo increíblemente talentosos que son en lo suyo. Algún día se reconocerá como se merece a Cándido Gálvez y su habilidad para plasmar el dolor en canciones
Y el cierre por todo lo alto llegó de la mano de Fatboy Slim –que se llevó alguna pulla de Ojete Calor horas antes–, capaz de mezclar su mítico piano de ‘Praise you’ con el ‘Don’t stop me now’ de Queen y el ‘Born slippy’ de Underworld con ‘Mr. Brightside’ de The Killers, en una sesión en la que tuvo todo tipo de guiños a otros iconos de la electrónica como The Chemical Brothers y Daft Punk a ritmo de funk, house y big beat.